Misterios sin resolver en el avión de Malasia
El Boeing 777-200ER 9M-MRO, el avión del vuelo MH370. Laurent Errera (edición de Soerfm), CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons.
El 8 de marzo de 2014, un Boeing 777 con 239 personas a bordo dejó de responder sobre el mar entre Malasia y Vietnam. Más de una década después, no se sabe con certeza dónde está. Es uno de los grandes misterios de la aviación moderna, y por eso atrae todo tipo de teorías. Un video de septiembre de 2014 repasa los "enigmas" del caso y salta, hacia el final, a conspiraciones sin fundamento. Acá va lo que dice, lo que se supo después y qué se puede descartar. Pienso en las familias de quienes iban a bordo: este es un tema de personas, no solo de enigmas.
Lo que cuenta el video
El conductor, seis meses después de la desaparición, resume los hechos: un Boeing 777-200 con 227 pasajeros y 12 tripulantes, un piloto de gran experiencia, un copiloto sin antecedentes, un avión bien mantenido y la mayor búsqueda de la historia, a 1.800 kilómetros de Perth. Repasa los misterios: el avión no apareció en los radares de Vietnam; un giro hacia la izquierda que sugiere una emergencia a bordo y un intento de aterrizar en otro aeropuerto; un descenso de 45.000 a 23.000 pies; el transpondedor apagado; y la teoría de un "avión fantasma" que siguió volando siete horas sin nadie consciente.
Después enumera lo más extraño: teléfonos de pasajeros que "daban tono" días después, cuentas de mensajería que mostraban actividad reciente, un segundo avión que habría desaparecido del radar al mismo tiempo, veinte empleados de una empresa de semiconductores a bordo vinculados, según el video, con un chip implantable y con una familia de banqueros, un ciberataque a ordenadores del gobierno malayo, un "agujero negro aeronáutico" y una cadena de coincidencias numéricas con el 37. Concluye que un incendio o un pulso electromagnético pudo desorientar a los pilotos, y que ojalá el avión aparezca pronto.
Lo que pude comprobar
El marco general es correcto: era un Boeing 777-200ER con 227 pasajeros y 12 tripulantes, y desapareció tras despegar de Kuala Lumpur hacia Pekín. Las dos personas con pasaportes falsos eran, según las investigaciones, solicitantes de asilo sin vínculos terroristas. La ubicación aproximada se dedujo de las señales automáticas que el avión intercambió con un satélite de Inmarsat; el video menciona el efecto Doppler, pero el análisis combinó la frecuencia con el tiempo de las señales para trazar los arcos donde pudo estar.
Lo que el video no podía saber, porque lo grabó en 2014, es lo que vino después. Según recuerdo, en 2015 apareció en la isla de Reunión un flaperón (parte del ala) que se confirmó como del avión, y luego otros fragmentos en costas de África y del océano Índico. La búsqueda oficial bajo el agua terminó a comienzos de 2017 sin hallazgos. Una empresa privada lo intentó en 2018, y en 2025 el gobierno de Malasia contrató otra campaña. La última fase terminó el 23 de enero de 2026, sin que se haya encontrado el lugar del naufragio ni se haya confirmado la causa. Fuentes: Malay Mail, Australian Aviation. No pude verificar acá los detalles del informe oficial de 2018 ni de los fragmentos, así que los cito de memoria.
Una mirada escéptica
Varias afirmaciones del video no se sostienen. Los teléfonos que "daban tono" no prueban que estuvieran encendidos: según explicaron especialistas de la época, en muchas redes el tono de llamada lo genera el sistema cuando no logra ubicar el aparato, sin que este responda. Lo mismo vale para el último acceso a la mensajería. Es una impresión que cuesta aceptar cuando uno espera a un ser querido, y se entiende que las familias se aferraran a ella.
Tampoco hay evidencia de que otro avión haya "tapado" al vuelo MH370; esa idea sale de interpretar un programa de seguimiento de vuelos, que no es un instrumento de precisión absoluta. Los veinte empleados de la empresa de semiconductores sí iban a bordo, según los informes de la época, pero que alguien viaje no demuestra que sea objetivo. Atribuir una patente a una familia de banqueros y un plan de control con chips implantados no tiene fuente que lo respalde. Es además el viejo recurso de culpar a una familia judía de un misterio, y conviene rechazarlo sin más.
El "agujero negro aeronáutico" y la numerología del 37 son curiosidades sin valor: con cualquier número se arma un patrón. El propio conductor lo reconoce. Y el "vuelo 19" tampoco fue una prueba de nada: la pérdida de aquellos aviones de 1945 se explica por desorientación, y no por ovnis. La explicación más sólida sigue siendo la de un avión que dejó de ser pilotado en algún momento, aunque no se sabe por qué. Las hipótesis oficiales incluyen una emergencia, una acción deliberada de alguien a bordo y otras; ninguna fue demostrada, y señalar a una persona concreta sin pruebas sería injusto con ella y con su familia.
La mirada esotérica
Hay una verdad que las leyendas intentan tapar: no saber duele. Los antiguos tenían el mar como un reino con puertas que no se abren, el lugar al que van los barcos que no vuelven. Los griegos llamaban Leteo al río del olvido, y es significativo que busquemos un avión en una zona del océano que casi nadie había visto.
Tal vez lo que reclama este caso no es una conspiración, sino una forma de humildad: aceptar que el mundo todavía guarda un fondo que no conocemos, y que honrar a quienes se perdieron es seguir buscando con rigor, sin inventar culpables.
Material audiovisual de referencia: Misterios sin resolver en el avión de Malasia
Lecturas Esotéricas Relacionadas:
Lux Esoterica.
2026.
Comments