Reset Colectivo y Despertar (Completo) Suzanne Powell - Barcelona

Reset Colectivo y Despertar (Completo) Suzanne Powell - Barcelona
Un radiestesista en un grabado de Pierre Le Brun, 1733–1736. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Una conferencia en Barcelona, una sala llena y una promesa seductora: borrar en minutos lo que nos pesa y volver a empezar. La oradora, que se presenta como terapeuta holística, habla durante casi una hora de "reiniciar" la mente, de la ley de atracción, de campos de energía que se debilitan junto a un despertador y de curaciones que, según ella, los médicos no saben explicar. Hay ideas hermosas en la charla y otras que conviene mirar con lupa. Vamos por partes.

Material audiovisual de referencia: Reset Colectivo y Despertar (Completo) Suzanne Powell - Barcelona

Lo que dice la charla

Empieza con una comparación: si somos "máquinas biológicas", cuando la vida se vuelve lenta y pesada hace falta un reinicio, igual que con un aparato que se traba. La oradora cuenta que hace veintisiete años le dieron un diagnóstico grave, que decidió no resignarse a la sentencia y que sigue viva. De ahí parte su método: una consulta breve para "descodificar" las órdenes que otros nos grabaron (miedos heredados, frases de médicos, creencias de la infancia) y reemplazarlas por otras elegidas.

Después pasa a la ley de atracción. Cuenta que mucha gente vio la película El secreto, pidió un cheque y recibió facturas. Su explicación es que junto a la ley de atracción actúa una "ley de opuestos": quien pide algo recibe también su contrario para aprender a amarlo. Si pedís un hombre sin barba y aparece un barbudo, no lo rechaces; quiérelo, y quizá se afeite. Insiste también en que no hay que guardar para el mañana, porque eso crearía una "vibración de falta".

La parte más llamativa llega al final: una demostración con varillas de metal. Un voluntario camina hacia ella con las manos en alto; si las varillas no se cruzan, su "campo energético" estaría bloqueado, por ejemplo por un radio reloj enchufado junto a la cama. Luego guía a la sala en un "reset colectivo" con los ojos cerrados, imaginando un trono rojo de creador y aceptando las pruebas de la vida como obra propia. Cierra con una anécdota de su hija pequeña, que corregía sus palabras diciendo "cancelar", y con la idea de que "tus deseos son órdenes": todo lo que pienses y digas se hará realidad.

Lo que sí se sostiene

Hay una verdad práctica en la anécdota de la niña. Escuchar el propio lenguaje, frenarse, rectificar y decirse algo más amable es un ejercicio que la psicología llama reestructuración cognitiva, y ayuda de verdad a muchas personas con la ansiedad y la autocrítica. Tampoco es descabellado pensar que el miedo agrava el sufrimiento de quien está enfermo, ni que acompañar a alguien con calma y afecto le hace bien. Y la imagen de que las personas que nos irritan son maestras involuntarias es vieja como los estoicos: lo que nos molesta del otro suele decirnos algo de nosotros.

Lo que no se puede aceptar tal cual

Las curaciones. La oradora relata el caso de una paciente con un tumor de pulmón al que, según cuenta, los médicos daban un mes de vida, y que tras su "tratamiento" resultó tener un pulmón sano. No pude verificar nada de esto: no hay nombre completo, ni hospital, ni informe, y la historia llega por un pariente de la paciente. Una remisión espontánea de un cáncer existe y está documentada, pero es rarísima, y se ha estudiado justamente porque nadie sabe explicarla. Contar los casos que mejoran y callar los que no (lo que se llama sesgo del superviviente) deja una impresión falsa. Si alguien que leés está enfermo, el consejo es sencillo: seguí el tratamiento médico y, si querés, sumá la meditación o el acompañamiento como complemento, nunca como reemplazo.

"Si te lo crees, te queda un mes." La frase sugiere que el pronóstico de un médico es una sugestión que uno puede apagar con la mente. Los pronósticos son estimaciones estadísticas, y muchas veces se equivocan, para un lado y para el otro; pero no se deshacen con voluntad. Pensar así puede cargar de culpa al enfermo que no mejora, como si fuera su falta de fe la que lo enferma.

Las varillas. El movimiento de las varillas de radiestesia se explica desde hace mucho por el efecto ideomotor: pequeños movimientos involuntarios de las manos, que se producen sin que uno lo note. En pruebas controladas a ciegas, los radiestesistas no han superado el azar; el caso más discutido, un gran experimento alemán en un granero, fue revisado después y su aparente resultado se atribuyó al azar. La demostración en escena, con un voluntario que sabe lo que se espera de él y una oradora que ve de antemano quién está "bloqueado", no es una prueba de nada. Además, la palabra "campo" se usa aquí con un sentido que no tiene en la física.

El radio reloj. Es cierto que los aparatos eléctricos producen campos magnéticos débiles a su alrededor, y que las mediciones oficiales alemanas muestran valores más altos de noche, justamente por el despertador a menos de treinta centímetros de la cama. Pero los niveles domésticos son bajos, y la evidencia de que dañen la salud o el sueño es limitada y poco concluyente. Ponerlo un poco más lejos no cuesta nada, pero no hace falta alarmarse.

"Todo lo que pienses se hará realidad." Es la afirmación más fuerte y la más frágil. Si el pensamiento creara los hechos sin intermediarios, el mundo sería un caos de deseos cruzados. Lo que sí puede ocurrir es que una actitud serena y atenta nos haga ver oportunidades y tomar mejores decisiones; eso es otra cosa, más modesta y más real. Conviene recordar también que la metáfora de la "máquina biológica" es solo una imagen: no somos aparatos que se reinicien con un botón.

Una mirada escéptica

Una charla de este tipo mezcla tres cosas distintas: consejos psicológicos útiles, creencias que no se pueden comprobar y una promesa de resultados rápidos. Lo primero puede aprovecharse; lo segundo conviene tomarlo como símbolo, no como dato; lo tercero merece prudencia. Cuando alguien afirma que cambió la vida de pacientes "imposibles" y que los médicos de una clínica se quedaron sin enfermos, lo sensato es pedir documentos, no aplausos. Tampoco hay que perder de vista que la charla anuncia cursos y consultas, y que cobrar por una promesa no la vuelve verdadera ni falsa, pero sí obliga a mirarla con cuidado.

La mirada esotérica

Debajo del barniz de la charla corre una enseñanza antigua. El primer principio hermético dice que "el Todo es Mente", y los maestros de la sabiduría repiten desde siempre que el modo de mirar la vida la transforma. La tradición budista habla de despertar como quien se sacude un sueño, y la gnosis llamaba a vigilar los propios pensamientos, porque el alma se enreda en lo que repite. Pero ninguna de estas escuelas prometía un atajo de una hora. El despertar era obra de años, de disciplina, de silencio y de humildad, y siempre venía acompañado de una advertencia: no confundas el deseo con la verdad. Quien quiera reiniciarse de verdad, que empiece por algo menos vistoso y más difícil: observar sus pensamientos sin creérselos del todo y ser amable con el que tiene enfrente, aunque lleve barba.


Lecturas Esotéricas Relacionadas:



Lux Esoterica.
2026.

Comments

Popular posts from this blog

Happy Saint Valentine 2026 images

Angelología: Arcángeles, Jerarquía Angélica y Ángeles Guardianes