Cómo Usar la Imaginación para Lograr tus Objetivos

Cómo Usar la Imaginación para Lograr tus Objetivos
"El Anciano de los Días", de William Blake (1794). Dominio público, vía Wikimedia Commons.

¿Puede la imaginación cambiar lo que nos pasa? Un conferencista, cuyo nombre el video no menciona, sostiene que sí: que lo que imaginamos con detalle, en el momento justo, termina por volverse real. Sus ideas recuerdan mucho a las del escritor y místico Neville Goddard, y de ahí parte este resumen. Después veremos qué se sostiene, qué no pude comprobar y por qué conviene leerlo con cautela.

Material audiovisual de referencia: Cómo Usar la Imaginación para Lograr tus Objetivos

Lo que dice la charla

El primer paso, según el orador, es saber con exactitud qué se quiere. No alcanza con un deseo vago de "estar mejor": hay que poder describir la casa, el ascenso, la pareja. Después viene lo central. Cuando el cuerpo se afloja y la mente entra en ese estado pesado y blando que precede al sueño, uno debe imaginar la escena como si ya fuera un hecho. No pensar "en" el deseo, sino pensar "desde" el deseo: sentirse dentro de la casa, tocar las paredes, oír las voces, notar el peso de la ropa, el olor de la cocina.

Los ejemplos son concretos. Quien busca pareja imagina que lleva puesto el anillo y siente su presión en el dedo. Quien espera un ascenso se ve recibiendo la felicitación de sus colegas. La idea es repetir la escena hasta que se vuelva natural, sin esfuerzo ni tensión, y luego dejarla ir y dormirse.

El orador lee dos pasajes bíblicos como si fueran alegorías de este método. El Cantar de los Cantares (3:1–4), donde la amada busca de noche en su lecho al que ama su alma, y lo encuentra cuando deja de buscarlo afuera. Y el Evangelio de Juan (14), con la frase "en la casa de mi Padre muchas moradas hay", que interpreta como las infinitas habitaciones de la imaginación, donde todo ya existe y solo falta entrar. Es una lectura simbólica y personal, no la de los estudiosos de la Biblia, pero tiene una larga tradición entre los místicos.

Cuenta además una anécdota de 1933, en Nueva York. Un amigo le enseñó la técnica y él, con ganas de volver a su isla natal, imaginó durante semanas que dormía en la casa de su padre en Barbados. Al poco tiempo recibió una invitación para pasar el invierno allá. Con honestidad poco habitual, admite que "podría haber pasado igual".

Lo que pude comprobar

Neville Lancelot Goddard nació en Barbados el 19 de febrero de 1905 y se mudó a Nueva York en 1922 para estudiar teatro. Allí conoció a un maestro al que llamaba "Abdullah"; las fuentes no coinciden sobre cuándo, y alguna lo identifica con Arnold Josiah Ford, un rabino afroamericano de origen barbadense. Esa es la historia que cuenta el propio Goddard, y no encontré documentos de la época que la confirmen. Tampoco pude verificar el viaje de 1933 ni la conferencia exacta de la que sale este fragmento, de modo que lo tomo como relato personal y no como hecho comprobado.

Lo que sí está claro es la enseñanza que atribuyen a Goddard: la "suposición" o "sentimiento del deseo cumplido". Ya en sus libros de 1939 y años siguientes, la imaginación es para él el único poder creador, y Dios y el hombre son lo mismo.

Una mirada escéptica

Hay varios motivos para la cautela. El primero es el sesgo de confirmación: recordamos los casos en que lo imaginado se cumplió y olvidamos los miles en que no. Es lo que ocurre con cualquier técnica que promete resultados "tarde o temprano". El segundo es el que el propio orador admite: la invitación a Barbados pudo haber llegado de todos modos. Las coincidencias existen, y se vuelven mágicas cuando las contamos después.

El tercero es más práctico. Según recuerdo, la psicóloga Gabriele Oettingen estudió durante años a personas que fantaseaban con el éxito, y halló que las fantasías puramente positivas pueden restar energía en vez de sumarla: el cerebro siente que ya ganó y se afloja. Su propuesta, el contraste mental, combina el sueño con un obstáculo real y un plan. No revisé sus trabajos para esta nota, así que tómese como pista y no como cita. Algo parecido sucede con el ensayo mental de los deportistas: ayuda, pero acompaña al entrenamiento y no lo reemplaza.

Por último, un aviso serio. Quien deja de buscar trabajo esperando que el ascenso "llegue solo", o abandona un tratamiento médico confiando en que lo imaginado lo curará, se hace un daño real. La imaginación puede ordenar el ánimo y dar rumbo, pero no paga las cuentas ni cura una enfermedad.

La mirada esotérica

Lo valioso de esta enseñanza no está en prometer riquezas, sino en la antigua intuición de que el mundo interior moldea al exterior. "Como es adentro, es afuera", dice la tradición hermética. Los gnósticos veían en la imaginación una facultad intermedia entre lo sensible y lo divino, y William Blake la llamó "el cuerpo divino en cada hombre". Para el poeta, cultivarla era el verdadero camino espiritual, no un truco para conseguir cosas.

Leído así, el método se parece menos a un hechizo y más a una disciplina contemplativa: ejercitar la atención, calmar el cuerpo y mirar con claridad hacia dónde queremos ir. Eso, al menos, ya es un buen comienzo.


Lecturas Esotéricas Relacionadas:

Lux Esoterica.
2026.

Comments

Popular posts from this blog

Happy Saint Valentine 2026 images

Angelología: Arcángeles, Jerarquía Angélica y Ángeles Guardianes