Conéctate con tu Yo Superior
Este ejercicio es muy sencillo, pero da grandes resultados a nivel personal. Con el tiempo, esos resultados también se sienten en las personas que están conectadas contigo de alguna forma.
La idea de un "Yo Superior" aparece en muchas tradiciones, desde el pensamiento platónico y neoplatónico hasta los escritos teosóficos y la psicología de Carl Jung, que hablaba del Sí-mismo como la totalidad de la mente. Según la tradición esotérica, este Yo Superior es una parte más sabia y más luminosa de ti. El ejercicio busca acercarte a esa parte.
Preparar el lugar
Busca un lugar donde puedas estar solo y en silencio. Puede ser tu cuarto, un rincón del jardín o una silla junto a una ventana. Apaga el teléfono y avisa a los demás que no quieres interrupciones. Siéntate cómodo, con la espalda recta pero sin tensión, y respira profundamente tres veces.
Mientras respiras, imagina escenas que te gusten. Lo ideal es elegir lugares en los que hayas estado alguna vez, porque así será más fácil visualizarlos y sentir las sensaciones agradables que viviste allí. Puede ser una playa de la infancia, una plaza conocida o el patio de una casa antigua.
Ver a tu Yo Superior
Ahora imagina que entra en el lugar una persona. Esa persona eres tú, pero mucho más grande y bañada en luz blanca. Mírala con atención. Luego dile, en voz alta o en tu mente: "TE AMO Y NECESITO TU AYUDA".
Mantén la imagen con calma. No la fuerces. Si aparecen dudas o distracciones, vuelve a respirar y a mirar la figura de luz. No hace falta ver con claridad cada detalle. Muchas personas sienten la presencia antes de verla, y eso también cuenta como una señal de que el ejercicio funciona.
Abrazar a tu Yo Superior
Imagina que te pones de pie y te abrazas a tu Yo Superior. Quédate en ese abrazo todo el tiempo que sientas que es necesario. No hay un plazo fijo. Algunas personas sienten calor, paz o lágrimas suaves en este punto. Otras solo sienten calma. Ambas respuestas son válidas.
La afirmación
Cuando termines el abrazo, abre los ojos despacio. Antes de levantarte, da las gracias a tu Yo Superior por haberse conectado contigo. Recuerda que, según la tradición, esta parte de ti está en relación directa con las fuerzas más elevadas.
Repite esta frase con todos tus sentidos y con toda tu alma: "ESTOY BIEN DESPIERTO Y EN CONTACTO MÁS PRÓXIMO CON EL CREADOR". Cuanto más recuerdes la imagen de tu Yo Superior abrazándote, más fuerte se vuelve la conexión.
Después del ejercicio
No cuentes tu experiencia a otras personas. Guárdala en secreto y vuelve a ella todas las veces que quieras. Muchos practicantes dicen que la experiencia pierde fuerza cuando se comenta en público.
Con la práctica, notarás algo más. Las peticiones que haces, si son para tu bien, suelen llegar con el tiempo. Si todavía no llegan, la tradición dice que tu Yo Superior te las hará llegar en el momento justo. Conviene tener paciencia y no repetir el ejercicio con prisa, ni buscar resultados todos los días. Practicarlo con calma, una o dos veces por semana, suele ser suficiente para la mayoría de las personas.
Este ejercicio también puede servir como un momento de descanso. Al final, muchos sienten que la mente está más ordenada y que las decisiones pesan menos. Esa sensación de calma, por sí sola, ya es una ganancia.
Para cerrar
El ejercicio no te pide nada complicado. Solo te pide silencio, imaginación y constancia. Con cada repetición, la figura de luz se parece más a ti, y tú te sientes más cerca de la parte de ti que ya sabe el camino.
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2026.

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